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Los Fungicidas Afectan el Control de ÁfidosReproducido con permiso de Valley Potato Grower©
Ted Radcliffe &
Dave Ragsdale Traducción al castellano por el Dr.
Rafael E. Cancelado
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Los productores de papa están muy conscientes de la amenaza que significa Phytophthora infestans, el agente causal del tizón tardío de la papa. Con la aparición del tipo de cruzamiento A2 que dio lugar a la aparición de aislamientos resistentes al metalaxil (Ridomil®), la aplicación rutinaria de aspersiones protectantes se ha vuelto cada vez más crítica para la producción exitosa de papa. Los productores están asperjando fungicidas con más frecuencia y en consecuencia el follaje tiende a permanecer verde y vigoroso hasta el final de la estación. Esta asociación entre mayor uso de fungicidas contra el tizón tardío y la mayor dificultad para matar el follaje es obvia para los productores. La mayoría también reconocen que esto crea una situación favorable para el áfido verde del duraznero (AVD), Myzus persicae. Con mayor número de áfidos verdes del duraznero, hay mayor riesgo de transmisión del virus del enrollamiento de la hoja de la papa (PLRV) y con plantas que crecen sanas más probabilidades de que el PLRV llegue a los tubérculos. Son menos los productores que están conscientes del notable impacto que los fungicidas de la papa pueden tener sobre el áfido verde del duraznero. Estos efectos son la consecuencia primaria de la supresión de hongos (Familia Entomophthoraceae) que causan micosis (infecciones fungosas) que matan los áfidos. El áfido verde del duraznero es por mucho el más importante vector de PLRV. En nuestra región, la dispersión del PLRV dentro de los campos está estrechamente correlacionada con los números del áfido verde del duraznero presentes en el cultivo. El ingreso de PLRV de fuentes fuera del campo por áfidos alados parece jugar un papel relativamente menor en la dispersión del PLRV. Esto es muy diferente del virus Y de la papa (PVY) el cual se mueve casi exclusivamente con áfidos alados pero de muchas especies diferentes. Los áfidos alados invaden la papa a finales de junio o principios de julio. Los que llegan temprano pueden ser inmigrantes que vienen de muy lejos. No hay evidencia de que en nuestra área el áfido verde del duraznero pueda invernan con éxito en exteriores. Los enemigos naturales del insecto, v.gr., predatores generalistas y parasitoides, pueden ser muy efectivos en mantener a raya los números del áfido verde del duraznero. El áfido verde del duraznero debe mucho de su situación como plaga a la intervención humana. Cuando se aplican insecticidas para controlar al escarabajo de las papas de Colorado u otro insecto plaga, son diezmados los agentes de control biológico. Pero, el áfido verde del duraznero es resistente a la mayoría de los insecticidas. En tales circunstancias, las poblaciones del áfido verde del duraznero pueden aumentar muy rápido, su número puede duplicarse cada 2 a 3 días. Por tanto, el áfido verde del duraznero tiende a ser una plaga de mediados a finales de la estación y las explosiones de su población comúnmente están asociadas con el uso intenso de insecticidas. La mayoría de los insecticidas piretroides, carbamatos, y organofosforados "desencadenan" los números de áfidos. Los entomólogos de la papa han tenido la tendencia a considerar los hongos entomopatógenos como de valor limitado en control de áfidos. Las razones que se dan de esta presunta inefectividad general son: niveles de inóculo inadecuados, que las infecciones dependen mucho de condiciones específicas del medio ambiente, y que la diseminación depende mucho de la existencia de una distribución uniforme y abundante de los hospederos. Sin embargo, las enfermedades fungosas acaban con muchas explosiones de población de áfidos y pueden contribuir a mantener a raya poblaciones de áfidos por debajo del umbral económico. La investigación que aquí se reporta no es reciente; la hizo hace 10 años Abdelaziz Lagnaoui, quién entonces era un estudiante graduado de Ted Radcliffe. Sin embargo, estas observaciones son de importancia práctica para los productores de papa, especialmente los productores de semilla, y más aun con el actual uso intenso de aspersiones de fungicidas protectantes para control de tizón tardío resistente al metalaxil. Estos experimentos fueron realizados en la Estación Agrícola Experimental de la Universidad de Minnesota, en Rosemount, Minnesota en 1985 y 1986. Los datos reportados son de 1986, pero los resultados de 1985 fueron similares. En 1986, se realizó un solo experimento con insecticidas aplicados como tratamientos en parcelas divididas para producir dos densidades del áfido verde del duraznero. Para inducir altas densidades de población del áfido verde del duraznero se usó azinfosmetilo (Guthion®); para inducir densidades moderadas del áfido verde del duraznero se usó metoxicloro (Methoxychlor®). El áfido verde del duraznero es altamente resistente a ambos insecticidas pero el azinfosmetilo tiene un mayor efecto adverso sobre los enemigos naturales. Se usaron seis fungicidas: captafol (Difolatan®), clorotalonil (Bravo®), hidróxido de cobre (Kocide®), mancozeb (Dithane®), trifenil hidróxido de estaño (Du-Ter®) y metalaxil (Ridomil®). Cada uno de ellos fue aplicado a la dosis alta de la etiqueta para uso en papa. En cada experimento se incluyeron tratamientos de testigo sin fungicida.
Poblaciones de áfidos. En parcelas asperjadas con metoxicloro (Fig. 1), las densidades medias del áfido verde del duraznero en los diferentes tratamientos varió de 0 por hoja el 10 de julio a 92 por hoja el 12 de septiembre. El 12 de septiembre, todos los tratamientos fungicidas tenían significativamente más áfidos que el testigo. Del 29 de agosto al 12 de septiembre, los números del áfido verde del duraznero en los tratamientos con metalaxil, captafol y mancozeb aumentaron 179-277%, mientras que en clorotalonil, hidróxido de cobre y el testigo, se redujeron los números del áfido verde del duraznero en 37-69%.
En parcelas asperjadas con azinfosmetilo (Fig. 2), las densidades medias del áfido verde del duraznero en los tratamientos fueron de 0 por hoja el 10 de julio a 149 por hoja el 12 de septiembre. El 12 de septiembre, los tratamientos de metalaxil, captafol y mancozeb tenían significativamente más áfidos que el testigo. Del 29 de agosto al 12 de septiembre, los números del áfido verde del duraznero en los tratamientos con metalaxil, captafol y mancozeb aumentaron 179-277%, mientras que en clorotalonil, hidróxido de cobre y el testigo, los números del áfido verde del duraznero se redujeron 69-95%.
Incidencia de Micosis. El 29 de agosto, la incidencia de micosis en parcelas asperjadas con metoxicloro fue de 2% (metalaxil) a 8.7% (clorotalonil) en los tratamientos fungicidas y 8.2% en el testigo (Fig. 3). En las dos semanas siguientes, las densidades de áfidos y la incidencia de infección aumentaron mucho. El 12 de septiembre, la incidencia de infección varió de 5.6% (metalaxil) a 22.1% (clorotalonil) en los tratamientos fungicidas y fue 26.3% en el testigo. El 29 de agosto, la incidencia de infección en parcelas asperjadas con azinfosmetilo, varió de 2.5% (metalaxil) a 9.6% (clorotalonil) en los tratamientos fungicidas y fue 14.4% en el testigo (Tabla 3). El 12 de septiembre, la incidencia de infección fue de 11.9% (metalaxil) a 33.8% (clorotalonil) en los tratamientos fungicidas y fue 53.9% en el testigo. Identificamos tres especies de hongos asociados con el áfido verde del duraznero. Pandora neoaphidis fue responsable de 67% de todas las micosis, Entomophthora planchoniana de 22%, y Conidiobulus obscurus de 8%. Una especie no identificada causó el 3% restante. En el laboratorio, la patogenicidad al áfido verde del duraznero fue mayor para E. planchoniana, intermedia para P. neoaphidis, la menor para C. obscurus. Toxicidad de los fungicidas para los hongos entomopatógenos: Los efectos sobre la germinación de las conidias y el crecimiento de los micelios de los tres patógenos fungosos identificados fueron medidos en ensayos de laboratorio. La germinación de las conidias fue reducida significativamente por todos los fungicidas excepto el clorotalonil. Captafol, mancozeb y metalaxil inhibieron severamente la germinación de conidias aun a dosis de aplicación 0.1X. El crecimiento de los micelios fue significativamente inhibido por captafol, trifenil hidróxido de estaño, mancozeb y metalaxil. Azinfosmetilo y metoxicloro no causaron inhibición del crecimiento de conidias ni de micelios. Patogenicidad fungosa en los áfidos: Las patogenicidades de las esporas primarias de los tres hongos para el áfido verde del duraznero se midieron en bioensayos de laboratorio. Se usaron aislamientos tanto in vivo como in vitro. Los aislamientos in vivo, fueron producidos a partir de cadáveres de áfidos recién muertos en el campo. Los aislamientos in vitro fueron de la colección del USDA. Nuestros resultados mostraron que los hongos mantenidos en medios de cultivo (in vitro) fueron menos infecciosos que los aislamientos de cadáveres. La patogenicidad fue mayor para E. planchoniana, intermedia para P. neoaphidis, y la menor fue para C. obscurus. Toxicidad de los fungicidas para los áfidos: Usamos pruebas de inmersión para probar la toxicidad directa de los fungicidas sobre el áfido verde del duraznero. Los más tóxicos fueron el clorotalonil, y el hidróxido de cobre, cada uno de los cuales causó una mortalidad de 21% 48 horas después de la exposición. Los menos tóxicos fueron captafol, mancozeb, y metalaxil los cuales causaron mortalidad de 9, 12, y 15% a las 48 horas de exposición. Implicaciones: Los fungicidas usados para proteger la papa de patógenos foliares pueden ser altamente perjudiciales a los hongos entomoftorales. Por tanto, cuando se usan ciertos fungicidas, existe el potencial para trastornar el control biológico y disparar el comienzo de explosiones de población del áfido verde del duraznero. Encontramos que los fungicidas variaron mucho en sus efectos sobre los hongos entomopatogénicos. Esto se reflejó en grandes diferencias en los niveles de micosis en el campo, y en el laboratorio también en efectos tanto en conidias como en micelios. El resultado fue que en las parcelas las poblaciones de áfidos de finales de la estación tuvieron diferencias de más de 100 veces entre tratamientos fungicidas. Es evidente que si deseamos beneficiarnos del control natural del áfido verde del duraznero que nos brindan los hongos entomoftorales, es obligatoria la cuidadosa selección de fungicidas. Esta consideración es especialmente importante en producción de papa para semilla por el papel del áfido verde del duraznero como vector de los virus de la papa o cuando se producen cultivares tales como Russet Burbank que son susceptibles a la "necrosis reticular" (una condición del tubérculo que puede ser causada por infección con el virus del enrollamiento de la hoja de la papa).
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