El Texto Mundial de MIP El Texto Mundial de MIP Universidad de Minnesota
 

Comprensión de los Semioquímicos
con Énfasis en Feromonas Sexuales de los Insectos
en Programas de Manejo Integrado de Plagas

 
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Hollis M. Flint1 y Charles C. Doane2

1USDA-ARS-WCRL
4135 E. Broadway Rd.
Phoenix, AZ 85040
thenneb@asrr.arsusda.gov

25934 E. Calle del Sud
Phoenix, AZ 85018
chesdoane@aol.com

 

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Traducción al castellano por el Dr. Rafael E. Cancelado
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Introducción

Los semioquímicos (del griego semeon, una señal) son productos químicos que sirven de intermediarios en las interacciones entre organismos. Los semioquímicos están subdivididos en aleloquímicos y feromonas dependiendo de si las interacciones son interespecíficas o intraespecíficas, respectivamente. (Para una discusión de la terminología, ver Anónimo 1981.) Entonces, los aleloquímicos son productos químicos significativos para individuos de una especie diferente de la especie que los origina. Los aleloquímicos están subdivididos en varios grupos dependiendo de si la respuesta del receptor es adaptativamente favorable al emisor pero no para el receptor (alomonas), si es favorable al receptor pero no al emisor (kairomonas) o si es favorable tanto para el emisor como para el receptor (sinomonas). Tanto dentro de los aleloquímicos como de las feromonas algunas veces es útil referirse a los productos químicos como interruptores, atrayentes, repelentes, disuasivos, estimulantes u otros términos descriptivos. Estos términos pueden indicar cuál es el comportamiento involucrado en la respuesta tal como un estimulante para la alimentación o un disuasivo para el vuelo. Las feromonas (del griego phereum, llevar; horman, excitar o estimular) son liberadas por un miembro de una especie para causar una interacción específica en otro miembro de su misma especie. Las feromonas pueden ser clasificadas adicionalmente con base en la acción intermediada, tal como una feromona de alarma, de congregación (o agrupamiento) o sexual. Las feromonas sexuales de los insectos son de particular interés para quienes practican el manejo integrado de plagas (MIP).

El concepto de MIP se basa en el reconocimiento de que para el control de plagas no hay un solo enfoque que ofrezca una solución universal y que la mejor protección del cultivo se puede suministrar por medio de una fusión de varias tácticas y prácticas que tienen base en principios ecológicos sensatos. Las feromonas son un componente comúnmente usado en muchos programas de MIP insectiles. (Para una discusión al día sobre MIP, ver Dent, 1993 y Anónimo, 1995.)

La existencia de feromonas se ha conocido por siglos y aparentemente se originó en observaciones de picaduras masivas de abejas en respuesta a productos químicos liberados por la picadura de una sola abeja. El primer aislamiento e identificación de la feromona de un insecto (la polilla del gusano de la seda) fue hecho en 1959 por científicos alemanes. Desde entonces, cientos, tal vez miles de feromonas de insectos han sido identificadas mediante equipos crecientemente sofisticados. Hoy tenemos una visión mucho más clara de las posibilidades y limitaciones asociadas con feromonas de insectos en programas de MIP. Los dos usos principales de las feromonas de insectos son para detección y monitoreo de poblaciones y para alteración del apareamiento. Estos usos sacan ventaja de las feromonas sexuales de las cuales depende una vasta mayoría de los insectos plagas como intermediarias para la reproducción.

Usos de las Feromonas en MIP

Detección y Monitoreo. El principal uso de las feromonas sexuales de insectos es atraer insectos a trampas para detección y determinación de su distribución temporal. En la mayoría de los casos, son los machos los que responden a feromonas sexuales producidas por las hembras. Entonces, se diseñan trampas atrayentes que reproducen de manera muy cercana la proporción de componentes químicos y rata de emisión de las hembras atrayentes. Idealmente, una trampa atrayente debería disipar uniformemente su contenido de feromonas a través del tiempo y en el proceso, no retenerlas o degradarlas en forma permanente. A través de los años se han probado muchos diseños de cebos, pero los de uso común hoy son: fibras huecas de plástico de polivinilo (emiten por ambos extremos), fibras huecas selladas y bolsas (emiten por las paredes) y flecos de plástico laminado (emiten por las paredes y bordes expuestos). Para que la trampa sea efectiva para el monitoreo de poblaciones de insectos, el diseño también es crítico. Las trampas varían en diseño y tamaño dependiendo del comportamiento de los insectos objetivo. Para las evaluaciones de poblaciones, umbrales de aspersión y comparaciones de unos años con otros, son esenciales protocolos de captura consistentes. La información de las capturas de las trampas puede ser muy útil para la toma de decisiones de aplicación de insecticidas y otras medidas de control. Por ejemplo, las capturas en trampas pueden indicar una pérdida del efecto de la feromona sobre la alteración del apareamiento y la necesidad de aplicar de nuevo el tratamiento de la feromona. El monitoreo cuidadoso y la experiencia para interpretar los datos recolectados son importantes para el éxito. Las trampas también se pueden colocar con el objetivo de destruir los machos para control de la población.

La aniquilación de los machos por medio de trampas lleva a cabo a una conclusión aparentemente lógica. Coloque suficientes trampas, atrape suficientes machos o deje a las hembras de la especie sin parejas. Este enfoque se ha usado contra el gusano rosado del algodonero en un área aislada de Arizona donde son bajos los números de polillas que pasan el invierno. Allí se usó una rata de 12 trampas por hectárea y las trampas estaban compuestas por vasos de poliestireno que contenían aceite para dar una mayor capacidad para las polillas muertas. Estas trampas se colocaron en los centros de las hileras para evitar la cultivadora y nunca después se les dio mantenimiento de nuevo. La comunidad de productores pagó por este programa durante unos pocos años, pero fue difícil demostrar los resultados porque no había un área de control disponible. Los cálculos hechos por el Dr. Edward Knipling (retirado del USDA) indicaron que casi todos los machos del gusano rosado (95%+) tendrían que haber sido destruidos antes que pudieran aparearse para que se pudiera ejercer un control significativo de la población. Cualquier macho no atrapado sencillamente se aparea más veces. La alteración del apareamiento no depende de trampas para el control, aunque las trampas frecuentemente se usan para monitorear hasta dónde ha llegado la alteración del apareamiento en la población. Cuando no se atrapan machos, esto se toma como una indicación de que los machos no pueden encontrar a las hembras, lo cual puede o no ser cierto. Entonces, los datos de las trampas siempre deben estar relacionados con los niveles reales de infestación en el cultivo.

Alteración del Apareamiento. Con la disponibilidad comercial de feromonas sexuales de insectos para varias plagas agrícolas en los años 1970, los científicos y empresarios pusieron su atención en la alteración del apareamiento como un enfoque "bioracional" para el control de insectos. En teoría, la alteración del apareamiento se puede lograr de dos maneras principales: seguir rastros falsos o confusión. El seguimiento de rastros falsos resulta de colocar muchos más puntos de fuentes de feromonas (fibras huecas, escamas u otros puntos como fuentes) por hectárea de los números anticipados de hembras en el cultivo. Las probabilidades de que los machos encuentre hembras al final del rastro de feromona debe reducirse mucho. La emisión de feromonas es relativamente baja en cada punto fuente, de modo que el rastro viento abajo se crea y no se pierde en un fondo de feromonas liberadas. Se cree que los machos que siguen estas pistas gastan sus energías de apareamiento en persecución de las fuentes de feromonas artificiales. Los machos del gusano rosado se han visto tratando de copular con fibras huecas de fuentes de feromonas en los campos tratados. Después, se aplicaron productos comerciales a base de feromonas en pegantes que contenían pequeñas cantidades de un insecticida de contacto. Las formulaciones resultantes de "atrae y mata" (otra forma de aniquilación de machos) fueron vistas por los puristas como una subversión del uso de feromonas, pero en la práctica el daño se limitó a la especie objetivo. Los productores respaldaron la idea de que un macho muerto es mejor que un macho confundido. Sin embargo, en condiciones de campo se desconoce en gran parte la efectividad del insecticida añadido. Combinaciones adicionales de feromonas e insecticidas se encuentran ocasionalmente. Aplicaciones dobles de feromona e insecticidas a dosis plena (bien sea por separado o en mezcla de tanque) se hacen con la idea de aumentar la actividad de vuelo de los insectos y de esta manera aumentar la probabilidad de exposición al insecticida. Para este método, generalmente se usan aplicaciones de feromonas a dosis plenas. Cuanto mayor sea la cantidad de feromona aplicada y cuanto mayor sea la rata de liberación, habrá mayor probabilidad de que se confundan los machos en esa neblina de feromona ambiental.

Se cree que la confusión de los machos es el resultado de que la feromona en el ambiente está en concentraciones suficientes para ocultar los rastros de las hembras que llaman a los machos (grandes dosis de fuentes difusas tales como microcápsulas o dosis mayores de feromona en dispensadores de fuentes puntuales tales como cordones de polietileno). Se añade al efecto, o en realidad es, la adaptación de los sitios de los receptores antenales y/o el acostumbramiento del sistema nervioso central del insecto. Sitios específicos de recepción en las antenas solo responden a las moléculas de las feromonas (componentes individuales de las moléculas parecen tener sitios receptores individuales en las antenas). Cuando un sitio receptor es activado continuamente por altas concentraciones de feromonas en el ambiente, la señal eléctrica resultante disminuye (medida por un electroantenógramo). El sitio receptor deja de responder y el insecto se vuelve navegablemente ciego. Cuando el sistema nervioso central del insecto es inundado con señales de los sitios receptores, se habitúa a ellos: ya no podrá suministrar un comportamiento inequívoco. Todo lo anterior, en cierto grado, se basa en conocimiento neurofisiológico, pero solo se puede conjeturar qué proporción de cada cosa ocurre en una situación dada. El resultado neto de la confusión es que el macho no se puede orientar hacia ninguna fuente de feromona y seguir el rastro de una pareja viento arriba. Para un resumen actualizado de la teoría y aplicación de feromonas contra plagas lepidópteras, ver Cardé y Minks (1995).

Las actuales formulaciones comerciales de feromonas tanto para cebos en trampas como para alteración del apareamiento son imitadores de las mezclas químicas de los productos naturales producidos por las hembras tan completas como es posible. La mayoría de las feromonas sexuales de los insectos están formadas por componentes múltiples con proporciones precisas de moléculas que pueden ser costosas de fabricar. Por tanto, las feromonas sexuales de insectos y productos que contienen feromonas, están disponibles principalmente para insectos de importancia económica. Afortunadamente, es difícil que haya una especie de insecto de importancia agrícola, al menos entre los Lepidoptera, para la cual no haya disponible algún producto a base de feromonas.

Es imposible cubrir aquí todas las plagas de insectos para las cuales se han registrado programas de MIP con uso de feromonas. Para las discusiones hemos escogido plagas agrícolas con las cuales estamos familiarizados o para las cuales hay información fácilmente disponible.

Usos Específicos de Feromonas en MIP

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Fotografía: Picudo de las bellotas, Anthomonus grandis.

El picudo de las bellotas, Anthonomus grandis Boheman, ha sido una plaga primaria del algodón desde su introducción a los Estados Unidos en 1892. Se han usado numerosos métodos para controlar a los picudos, pero la idea de la erradicación siempre ha tenido defensores. No fue sino hasta comienzos de los años sesenta que se demostró que el macho del picudo de las bellotas produce una feromona sexual en sus excrementos, que es atrayente de las hembras. También se demostró que esta feromona funciona como una feromona de congregación para ambos sexos (principalmente a comienzos y a finales de la estación). Los cuatro componentes de la feromona fueron identificados y sintetizados a finales de los años 1960 y se les dio el nombre de grandlure. En amplias áreas de producción de algodón en el cinturón algodonero formulaciones que eran atractivas como cebos para las trampas hicieron posibles las evaluaciones y el monitoreo.

En 1978 comenzó un programa de erradicación del picudo de la bellota del algodonero que continúa aún hoy día. Básicamente, el programa incluye: 1. Control con uso de insecticidas durante la estación. 2. Control de la reproducción-diapausa a comienzos y finales de la estación, para reducir los números de picudos que entran a los campos de algodón cada primavera. 3. Evaluación y monitoreo con trampas cebadas con feromonas. 4. Tratamientos con insecticidas a nivel de toda el área en la primavera cuando las yemas florales alcanzan el estado de botón pequeño (estado de "bellotas que pueden albergar al picudo"). Hasta la fecha, diciembre de 1995, los picudos han sido erradicados en gran parte del oriente del cinturón algodonero y hay programas en progreso en los estados centrales, incluyendo Mississippi, Louisiana y Texas. Como en gran parte del cinturón algodonero la norma son campos pequeños de algodón, para detectar poblaciones residuales extremadamente pequeñas se requiere el uso de 2 o más trampas por hectárea (a lo largo de los bordes de los campos). La detección de un solo picudo resulta en un trampeo mucho más intenso. La captura de un segundo picudo se considera como evidencia de que una población posiblemente se está reproduciendo y se inician las aspersiones. Trampas cebadas con feromona son colocadas en millones de hectáreas de algodón para monitorear áreas nuevas y viejas del programa. Durante la estación de 1995, el programa consumió 2 millones de trampas y 25 millones de cebos para trampa--el programa más grande de su clase en el mundo. El principal insecticida usado actualmente en el programa de aplicaciones dirigidas es Malathion (ULV). El programa de erradicación del picudo de la bellota es un programa financiado conjuntamente por dinero federal, del estado y de los productores, y durante su existencia ha economizado millardos de dólares en control del picudo. Igualmente importante, se está reduciendo el uso de insecticidas para control de los picudos de la bellota, un 40% del total del consumo de los EEUU. La completa erradicación de los picudos de la bellota de los Estados Unidos se proyecta aproximadamente para el año 2010. La erradicación de México, sin lugar a dudas se enfocará de una manera similar. Ver Dickerson et al. (1987) para un esquema del programa de erradicación del picudo de la bellota.

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Fotografías: Gusano rosado de la bellota. Pectinophora gossypiella y sujetador espiral que sirve como dispensador de la feromona de alteración del apareamiento.

Los esfuerzos para controlar el gusano rosado de la bellota, Pectinophora gossypiella (Saunders), mediante alteración del apareamiento comenzó con el atrayente sexual "hexalure" a principios de los años 1970. El descubrimiento de la feromona sexual del gusano rosado de la bellota en 1973 llevó a la primera comercialización exitosa de una formulación en 1978 (ver la revisión de Baker et al. 1991). La feromona, una mezcla de dos componentes de Z, Z- y Z, E-7,11-hexadecadienil acetato (llamado gossyplure en los productos comerciales), ha aparecido en una variedad de formulaciones aplicadas por vía aérea incluyendo fibras huecas, escamas, microcápsulas y cordones y sujetadores de espiral aplicados a mano. Las aplicaciones originales usaron 1.85 a 3.7 g IA/hectárea en varios miles de puntos de origen y eran aplicados varias veces durante comienzos y a mitad de la estación, mientras que recientes aplicaciones a mano utilizan unos 75 g IA/hectárea y se aplican una sola vez. Esto se conoce como los métodos de seguimiento de una pista falsa y de confusión, respectivamente. Todas las formulaciones deben aplicarse al mismo comienzo de la floración, en estado de yema ("botón pequeño" o cerca del estado de 8 hojas verdaderas de la planta de algodonero) lo cual es la forma más temprana en la cual el gusano rosado de la bellota se puede reproducir. En el momento de las primeras yemas florales se hacen aplicaciones en contra de las poblaciones más bajas (las que invernaron), como una ayuda en la eficacia.

El empleo comercial de feromona en programas de MIP para control del gusano rosado de la bellota se usa ampliamente en Arizona. La demostración actual y tal vez la más exitosa del valor de este enfoque es el programa de Parker, Arizona, en unas 10.000 hectáreas de algodón a lo largo del río Colorado en la esquina noroeste del estado. Considerada como un área algo aislada del extremo norte de la invernación del gusano rosado de la bellota, los productores del área han apoyado un enfoque sistemático siguiendo el modelo del exitoso programa de erradicación del picudo del algodonero. El programa, a nivel de toda el área, ha usado formulaciones comerciales (incluyendo aplicaciones dobles con insecticida) para reducir poblaciones del gusano rosado de la bellota cada año durante las últimas 5 estaciones. Los resultados han sido tan satisfactorios que en las áreas del programa actualmente se necesita muy poco control para el gusano rosado de la bellota.

Programas sistemáticos de MIP con uso de la feromona para control del gusano rosado de la bellota también se usan en India y Pakistán, pero lograron la mayor cantidad de hectáreas en Egipto durante la estación de 1995. Reportes publicados indican que el programa de varios años se está expandiendo y ha producido un control del gusano rosado de la bellota comparable con los insecticidas convencionales. El uso de feromona en Egipto está bajo control del estado y se aplica a grandes áreas seleccionadas de algodón. Una visión general del manejo de plagas del algodonero es ofrecida por Luttrell et al. (1995).

Escarabajo de la Corteza del Picea. Una demostración históricamente interesante de los métodos del MIP en un insecto forestal ocurrió en Noruega. A finales de los años 1970 y comienzos de los 1980 una explosión de población de escarabajos de la corteza del Picea (spruce), Ips typographus L., mató anualmente millones de árboles de Picea en Noruega. La feromona de tres componentes, identificada en 1977, se usó en el sur de Noruega en 600,000 trampas de tipo chimenea de estufa en un programa cooperativo financiado por el Gobierno junto con 40.000 propietarios de bosques. La feromona de agrupación atrae ambos sexos y las trampas, con forma de troncos de árboles, tienen capacidad para albergar miles de escarabajos. Los cebos de las trampas de feromonas eran bolsas plásticas o cinta de plástico laminado que contenían 1580 mg de ingredientes activos con una vida útil de unos 2 meses (el principal período de vuelo). Los cebos fueron usados sobre troncos asperjados con insecticida, en árboles trampa erectos, que luego fueron cortados y removidos o en trampas. ¡Estas técnicas representan cultivo trampa, atraer y matar, y aniquilación, respectivamente! Las trampas fueron colocadas en áreas de alta infestación y fueron combinadas con prácticas culturales tales como limpieza de árboles quebrados y muertos, cosecha de plantaciones maduras (susceptibles), y remoción rápida del bosque de árboles sin corteza. En 1980 la captura total en árboles trampa fue estimada, a partir de capturas de muestra, en 4.5 millardos de escarabajos. Trampas cebadas con feromonas rápidamente reemplazaron los árboles trampas porque las trampas eran más baratas y resultaban en la remoción de más escarabajos. Los árboles trampas tenían que ser removidos del bosque en el momento apropiado para evitar la emergencia de nuevos escarabajos y también se demostró que simultáneamente se estaba removiendo un gran número de parásitos y predatores. Los objetivos del programa se cumplieron cuando la población de escarabajos fueron reducidas a niveles tan bajos que no podían deteriorar árboles sanos. El principal componente de la continuación del programa es el mantenimiento de buenas prácticas culturales y capturar con feromonas cuando hay explosiones de población.

Polilla del Manzano. La polilla del manzano, Cydia pomonella L., es uno de los insectos más destructivos en frutas pomáceas en el mundo entero. Es responsable de la mayoría de las aspersiones de insecticidas en manzanos y perales en el noroeste del Pacífico. La erradicación o supresión de esta plaga en grandes áreas permitiría el uso de medidas de control sin insecticidas para el control de esta y de otras especies. Actualmente, se usan 2 millones de libras de insecticidas para control de las plagas de las frutas pomáceas en el noroeste. La resistencia al Guthion, el insecticida estándar para la polilla del manzano ha aumentado al punto en que los productores se ven forzados a usar 5-6 aspersiones en lugar de 1 o 2 por estación. Este cambio ha creado el ímpetu económico necesario para financiar programas de MIP. En 1994, en los estados de Oregón, Washington, y California se comenzaron ensayos piloto de herramientas de eliminación, incluyendo control biológico, liberación de insectos estériles, higiene en los huertos y alteración del apareamiento. Los fondos para estas pruebas piloto inicialmente provinieron del Servicio de Investigación Agrícola [Agricultural Research Service] del USDA, pero se espera que AgCanada y grupos de productores participen en el programa. Al final, el programa será a nivel de toda el área y dirigido y financiado por los productores.

Se usa un dispensador de feromona de tipo cordón a una dosis de 1000 cordones por ha, como unos 4 cordones por árbol. Cada cordón contiene un total de 1 mg de los 3 componentes de la feromona (todos alcoholes de cadena recta). Los cordones se colocan de a dos en la parte de la copa de los árboles y otros dos en la parte baja del follaje y los huertos son monitoreados usando trampas de tipo ala que contienen cebos de 10 mg los cuales parecen ser detectables por los machos por encima del fondo de feromona del ambiente. Los huertos con altas infestaciones son asperjados con Guthion para reducir las poblaciones iniciales. Los problemas encontrados hasta ahora en la prueba piloto y en uso comercial de la feromona para alteración del apareamiento son infestaciones a lo largo de los bordes de los huertos tratados. Se cree que estas infestaciones localizadas se deben a que en los bordes de los huertos se produce una concentración desigual de la feromona que viento arriba tiene varias capas. También, hembras que llegan de otras áreas y que se han apareado son difíciles de controlar. Uno de los principales componentes del programa de MIP para manzanos y perales es la eliminación o tratamiento de árboles abandonados y árboles en los jardines caseros. Se proyecta que la implementación del programa de MIP a nivel de toda el área sea para 1997. Información sobre este programa se puede obtener del Dr. C. O. Calkins, Yakima Agricultural Research Laboratory, 5230 Konnowac Pass Road, Wapato, WA 98951. Ver Bloomers (1994) para un resumen de los métodos de MIP en huertos europeos de manzanos.

Gusano Alfiler del Tomate. Las feromonas han jugado un papel principal en el control de infestaciones del gusano alfiler del tomate, Keiferia lycopersicella (Walsingham), una plaga primaria de los tomates. Las larvas atacan las hojas, pero el daño económico es mayor cuando entran en la fruta. El desarrollo de un sistema de control con el uso de feromona sexual para control del gusano alfiler fue iniciado en 1979, pronto después de la identificación de la feromona como una mezcla 96:4 de E y Z-4-tridecenil acetato. Inicialmente, en el Valle de Culiacán, México, fue desarrollada con éxito una formulación en fibra hueca. El uso comercial de la feromona aumentó durante los años 1980 a medida que el gusano alfiler se fue volviendo cada vez más resistente a insecticidas. Los problemas con el uso de insecticidas fueron varios: el control se volvió más costoso ya que aplicaciones repetidas de insecticidas químicos fallaban en controlar la plaga, los residuos de insecticidas resultaron en la descalificación de tomates destinados a exportación pata los Estados Unidos y explosiones de poblaciones de plagas secundarias a menudo eran disparadas por las aplicaciones repetidas.

Para el final de la década, en México los productores tomate tanto de consumo fresco como para procesar habían cambiado completamente a programas de MIP usando alteración del apareamiento para control del gusano alfiler. Esta feromona es particularmente intrigante porque puede ser usada con éxito contra infestaciones severas del gusano alfiler. La mayoría de los programas de feromonas requieren que las aplicaciones iniciales comiencen cuando la plaga tiene una densidad numérica baja. Las trampas y los cebos también son usado ampliamente para detectar los ciclos de emergencia de las polillas de modo que se puedan hacer aplicaciones oportunas de feromona o de insecticidas. Para una discusión, ver Jenkins et al. 1991.

Barrenador Europeo del Maíz. El Barrenador Europeo del Maíz, Oestrinia nubilalis (Hübner), es una importante plaga de maíz, algodón, sorgo, y cultivos de hortalizas en el oriente de los Estados Unidos. El Barrenador Europeo del Maíz tiene dos generaciones por año en la mayor parte de los Estados Unidos lo cual limita el crecimiento de las poblaciones y hace muy valioso el control de la primera generación. La feromona del Barrenador Europeo del Maíz fue identificada a comienzos de la década de 1970 como una mezcla de los isómeros Z- y E- del 11 tetradecenil acetato. Es interesante que, las tres diferentes poblaciones del Barrenador Europeo del Maíz existen (en algunas áreas de manera simpátrica) separadas por los dos isómeros de su feromona. Las razas Z y E utilizan en sus feromonas estos isómeros de manera predominante y los híbridos usan proporciones intermedias. Se usan trampas de feromonas para monitorear las poblaciones y las trampas de conos grandes capturan aproximadamente siete veces más machos que las trampas de alas, las cuales dependen de una cantidad limitada de superficie pegajosa. Por tanto, el tipo de trampa, la proporción de los isómeros Z y E y la potencia del atrayente son críticos para obtener resultados consistentes en el monitoreo del Barrenador Europeo del Maíz. Desafortunadamente, para tener capturas óptimas, las áreas adyacentes pueden requerir diferentes atrayentes en las trampas. La práctica actual para MIP incluye monitoreo de la población con trampas de feromonas y uso responsable de materiales bioracionales tales como varios insecticidas a base de productos de B.t.

Usos Misceláneos de Feromonas en MIP

Ocasionalmente se usan cultivos trampa para control de insectos aunque es limitado el número de insectos objetivo. Los primeros picudos del algodonero a comienzos de la estación pueden ser concentrados en algodonero sembrado de modo que llegue al estado de bellota susceptible antes que las siembras principales y luego se le hacen aplicaciones selectivas con insecticida al lado de los cultivos que se desea proteger. Se usa una tira de algodonero del ancho de la cobertura de una sola pasada de una asperjadora de tractor o de avión. Añadir una feromona de agrupamiento del picudo del algodonero en esos algodoneros ayuda a concentrar los picudos para matarlos. Este enfoque, incluyendo los dispensadores de feromona, se usó en áreas localizadas de alta infestación de picudo cerca de Fénix, Arizona en los años 1980. El resultado no se ha reportado, pero el programa fue financiado y apoyado por los productores.

Recientemente (Salom et al. 1995), se demostró una táctica basada en un inhibidor para suprimir las infestaciones del escarabajo del pino del sur, Dendroctonus frontalis Zimmermann. El escarabajo del pino del sur usa una variedad de semioquímicos para apoyar ataques masivos a los árboles de pino hospederos. Dos feromonas de agrupamiento, la frontalina y el trans-verbenol, funcionan para dirigir otros escarabajos a unirse al ataque masivo de un árbol hospedero lo cual es necesario para una colonización exitosa. Una vez que el árbol es dominado, ya no se necesitan más escarabajos y entonces son liberadas dos feromonas de antiagrupamiento, la endo-brevicomina y la verbenona, para que los otros escarabajos se vayan a otros árboles. En varias áreas de Virginia con árboles recién infestados se colocaron dos o tres bolsas dispensadoras de polietileno, cada una de las cuales contenía 5 ml de verbenona (con una vida útil de 6 semanas). Para monitorear los movimientos de los escarabajos fueron suspendidas a 4.5 m por encima del suelo trampas de mallas pegajosas sin atrayente (de 1m2), entre los árboles (trampas de vuelo), o colocadas alrededor de los troncos de los árboles (trampas de aterrizaje). Como control se usaron infestaciones similares pero sin tratamiento. Las aplicaciones de verbenona fueron entre moderada y plenamente efectivas para detener el progreso de las infestaciones. Según las muestras que se tomaron en los sitos de infestación, los tratamientos de feromona no tuvieron efecto sobre las poblaciones de enemigos naturales. La táctica de supresión con verbenona se puede aplicar a infestaciones de tamaño pequeño a moderado del escarabajo del pino del sur, combinada con otras medidas de control, las feromonas de antiagrupamiento son apropiadas para uso en programas de MIP de insectos forestales.

Conclusiones

El uso de semioquímicos, incluyendo las feromonas, que modifican el comportamiento de los insectos aún es un área científica en desarrollo. Estar conscientes de la seguridad del medio ambiente y los peligros asociados con los insecticidas, junto con la tecnología para medir su presencia, han llevado a crecientes restricciones en su uso. Los costos de introducir nuevos insecticidas o inclusive registrar de nuevo los ya existentes, son altos y consumen tiempo. Estos problemas con los insecticidas han llevado a nueva tecnología de control. Las feromonas y otros productos químicos modificadores del comportamiento se encuentran en el medio ambiente en forma natural y ofrecen alternativas sin uso de insecticidas las cuales están siendo explotadas comercialmente tanto por nuevas empresas como por los gigantes de la industria de insecticidas.

El Gobierno de los Estados Unidos, por medio de las instalaciones del USDA, la EPA y la FDA, está comprometido en incrementar el ímpetu en el uso de semioquímicos para control de insectos, con el fin de lograr sistemas de MIP en el 75% del total de las superficie de los cultivos para el año 2000. Esta iniciativa de MIP redirecciona y combina los programas del USDA y las Universidades de tipo Land Grant en un solo esfuerzo coordinado para atender importantes programas de control de plagas. Una medida del éxito de la introducción de los programas de MIP será el impacto negativo en el uso de pesticidas y en la adopción de tecnología alternativa para control. En grandes áreas se han iniciado varios programas de manejo de plagas, los cuales se han enfocado en plagas claves cuando las tecnologías correspondientes (feromonas, controles biológicos, plantas resistentes) están disponibles. Como parte de la iniciativa de MIP del USDA, se han formado un número de equipos de implementación y desarrollo. Las áreas específicas para las cuales está en marcha la implementación de MIP incluyen maíz y soya, cultivos de hortalizas, vides, manzanos, plantas para el paisaje, papas, trigo y cebada, tomates, cucurbitáceas, y sistemas de invernaderos, entre otros. Para información general y sobre los líderes de los equipos, ponerse en contacto con el Dr. R. M. Faust, National Program Leader, Field and Horticultural Crop Entomology, Building 005, BARC West, Beltsville, MD 20705, teléfono 301/504-6918, FAX 301/504-6231.

Ahora se comprende que las tecnologías alternativas de control deben ser aplicadas en programas coordinados. Por tanto, existe la necesidad de una estrecha cooperación entre los científicos que desarrollan las tecnologías de control y los grupos más grandes de quienes manejan los programas y sus empleados en el campo. Esta concentración de fuerzas y tecnologías en el campo de batalla decidirá la forma final del MIP. La historia del control de insectos demuestra claramente que la dependencia completa en una nueva tecnología de control pronto lleva a alguna forma de resistencia. Por tanto, será necesaria la estrategia de MIP para aplicar todas las medidas de control disponibles con la intención preestablecida de preservar el valor de cada una de ellas. Los semioquímicos, y particularmente las feromonas sexuales de los insectos, son una parte muy útil de los programas de detección, monitoreo y control para cultivos agrícolas.

Literatura Citada

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Última modificación: lunes 5 de febrero de 1996
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